Tendinitis (inflamación de los tendones, frecuente en la mano izquierda y el antebrazo derecho), Tenosinovitis de Quervain (inflamación de los tendones del pulgar por movimientos repetitivos), Síndrome del túnel carpiano (compresión del nervio mediano en la muñeca, causando hormigueo y dolor), Epicondilitis lateral («codo de tenista») (dolor en el codo derecho por el uso del arco).
Fisioterapia para músicos de Cuerda Frotada en Madrid
Si sientes tensión o dolor al tocar, la fisioterapia para Músicos de Cuerda Frotada en Madrid te puede ayudar.
Devolver la libertad al cuerpo mejora el control, la precisión y la calidad del sonido
Fisioterapeuta para músicos de Cuerda Frotada en Madrid
En la búsqueda de precisión, control y expresividad, los músicos de cuerda frotada a menudo pasan por alto las señales de su cuerpo. La tensión, los bloqueos y una mala postura, llevan al sistema neuromuscular a compensar con un esfuerzo excesivo, lo que, con el tiempo, puede causar dolor, alterar la biomecánica y derivar en una lesión.
La fisioterapia para músicos de cuerda frotada reduce la tensión muscular, corrige desajustes posturales, ajusta el gesto técnico y mejora la movilidad, facilitando una ejecución más fluida y eficiente. Como fisioterapeuta para músicos de Cuerda Frotada en Madrid te ayudo a optimizar la técnica, prevenir sobrecargas y minimizar el impacto del esfuerzo repetitivo, permitiéndote tocar con mayor control, comodidad y expresividad.


La asimetría corporal en la cuerda frotada
Tocar un instrumento de cuerda requiere más que habilidad técnica; demanda resistencia muscular, control postural y un ajuste biomecánico preciso.
Los instrumentistas de cuerda frotada trabajan con una carga asimétrica constante, lo que puede provocar sobrecargas musculares, desequilibrios y lesiones que afectan a la técnica y a la calidad del sonido.
El Violín y La Viola: La postura asimétrica que afecta tu cuerpo
La postura en los violinistas y violistas es marcadamente asimétrica. El brazo izquierdo estabiliza el violín al tiempo que la clavícula y la cabeza lo sostienen. La posición del hombro izquierdo es en rotación externa con el antebrazo en supinación, siendo esa mano quien se ocupa de la digitación y, por lo tanto, solicitando un trabajo muscular de velocidad y precisión. Esto contrasta con la rotación interna del hombro derecho, la pronación del antebrazo y una mano en una posición mantenida de flexión de dedos que sostienen el arco.
Esta asimetría mantenida durante largas horas de estudio genera un desequilibrio músculo-esquelético que puede provocar tensiones, sobrecargas y descompensaciones posturales. Con el tiempo, esto puede derivar en dolor, tendinitis, acortamientos musculares e incluso lesiones que afecten la técnica y el rendimiento del músico. Además, presionar en exceso el violín con el mentón puede generar problemas en la articulación temporomandibular y las cervicales. La Fisioterapia para Violinistas y Violistas te ayudará a prevenir lesiones, aliviar dolores y mejorar tu rendimiento.


Violonchelo
En el violonchelo el esfuerzo muscular entre ambos brazos es muy desigual. El brazo izquierdo, encargado de la digitación, requiere precisión, velocidad y equilibrio entre tensión y relajación. Existe el riesgo de sobrecargar la muñeca, el trapecio superior y la zona cervical en las posiciones altas.
La mano derecha sostiene el arco con la tensión justa, mientras el hombro realiza movimientos amplios. En la cuerda de La, una rotación interna excesiva puede sobrecargar el manguito rotador y provocar torsión del tronco, desajustes posturales y dolor en espalda, hombros y cuello. La Fisioterapia para Chelistas te ayudará a prevenir lesiones, aliviar el dolor y mejorar tu postura.
El Contrabajo
El tamaño del contrabajo influye en la postura, ya sea de pie o sentado, y puede generar compensaciones que derivan en molestias. Es común adelantar el hombro derecho, causando torsiones en la columna. El movimiento debería partir de la pelvis, pero se suele sobrecargar la zona dorsal.
Al bajar a posiciones graves, la espalda tiende a arquearse, generando tensión en la zona lumbar y dorsal. Además, el peso suele recaer en una pierna, creando descompensaciones. Para evitar dolores, es clave mantener la postura alineada y una distribución equilibrada del peso.

Lesiones más Frecuentes en Músicos de Cuerda Frotada
Trastornos por sobreuso
Lesiones musculoesqueléticas
Dolor cervical y en la columna vertebral (por la postura mantenida y la inclinación de la cabeza en violinistas y violistas), Lumbalgias y dorsalgias (especialmente en chelistas y contrabajistas), Síndrome de la salida torácica (compresión de nervios y vasos sanguíneos entre la clavícula y primera costilla).
Lesiones en el hombro
Bursitis subacromial (inflamación de la bursa en el hombro, común en violinistas y violistas), Síndrome del manguito rotador (inflamación de los músculos del hombro), Tensión en el trapecio superior.
Problemas articulares
Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) (por la presión excesiva del violín y viola en la mandíbula), Hipermovilidad articular (exceso de flexibilidad que predispone a dolor y lesiones en dedos y muñecas).
Problemas neuromusculares
Distonía focal (pérdida de control en los movimientos finos de la mano, causada por el uso excesivo y la tensión), Neuropatías compresivas (compresión de nervios en la muñeca, codo y hombro, afectando la sensibilidad y el movimiento).
Factores que agravan las lesiones
Las lesiones se pueden agravar por un exceso en el tiempo de estudio sin descansos, por una postura inadecuada, por falta de conciencia corporal, falta de calentamiento y estiramientos antes y después de tocar, por un cambio de repertorio o técnica sin adaptación progresiva, por el uso de instrumentos o accesorios mal ajustados (mentoneras, almohadillas, sillas inadecuadas).

¿Cómo son las sesiones de Fisioterapia para músicos de Cuerda Frotada?
En nuestras sesiones de fisioterapia para músicos, comenzamos con una evaluación detallada, analizando postura, movilidad y tensiones. Se identifican bloqueos articulares y sobrecargas musculares que afectan la ejecución. En caso necesario se observa la técnica con el instrumento para diseñar un tratamiento personalizado.
Usamos la terapia manual, (masaje, osteopatía, movilización articular, neurodinamia, liberación miofascial…) y reeducación postural para aliviar tensiones. Trabajamos la conciencia corporal y el control de la cintura escapular para optimizar el gesto técnico y prevenir sobrecargas.
El tratamiento incluye una rutina personalizada de calentamiento, estiramientos y fortalecimiento, adaptada a las necesidades del músico. Estos ejercicios mejoran la movilidad y resistencia, reduciendo el riesgo de lesiones. La fisioterapia no solo alivia el dolor, sino que optimiza la técnica y el rendimiento.

