Casi todo el mundo ha oído hablar de la tendinitis del manguito de los rotadores. Y es que, esta lesión, es una de las lesiones más frecuentes en el hombro sometido a movimientos repetitivos o sobrecarga mecánica.  Pero, ¿Qué es la tendinitis del manguito de los rotadores? ¿qué lo provoca? ¿por qué es frecuente en violinistas y violistas? ¿Podemos hacer algo para prevenirla? De todo esto hablaré en este artículo

¿Qué es la tendinitis del manguito de los rotadores?

El hombro es una de las articulaciones con mayor movilidad del cuerpo. En esta articulación,  una superficie redondita (cabeza del húmero) encaja en una superficie cóncava (cavidad glenoidea), de poca profundidad. Gracias a esto la articulación es muy móvil, permitiendo que el brazo pueda realizar movimientos muy amplios en todas direcciones. Al ser muy móvil, esta articulación necesita que una serie de músculos le den estabilidad durante los movimientos, para evitar que la cabeza del húmero se salga de su sitio.

Los músculos encargados de dar estabilidad al hombro son los músculos del manguito de los rotadores (redondo menor, infraespinoso, supraespinoso y subescapular). Los tendones de estos músculos forman una estructura con forma de «manguito» que rodea la articulación por detrás, por arriba y  por delante, ayudando a estabilizar la articulación.

Si esta estructura se irrita y se inflama, aparece la llamada tendinitis del manguito de los rotadores. Esto provoca dolor en el hombro y dificultad para realizar determinados movimientos. Pero ¿Cuál es la causa que provoca esta lesión?

Causas de la tendinitis del manguito de los rotadores

La aparición de tendinitis en el manguito de los rotadores se debe generalmente a la combinación de varios factores.  Voy a hablar de los factores  mecánicos  que favorecen su aparición en general. Después veremos más específicamente qué afecta a los violinistas y violistas

Sobrecarga mecánica de la articulación del hombro

Si los tendones del manguito de los rotadores están sometidos a más carga de la que pueden soportar, se inflaman como mecanismo de defensa. Puede ser por  levantar peso, mantener posturas prolongadas o practicar muchas horas. Esta sobrecarga del tendón es acumulativa y puede cronificarse si no se le presta atención.

Movimientos repetitivos del hombro

Es la causa más común en músicos, deportistas y ciertos profesionales. Repetir un mismo gesto cientos de veces al día, sin una preparación física adecuada o sin variar la postura, conduce al deterioro del tejido tendinoso y a la inflamación.

Mecánica articular inestable en el hombro

Una mala coordinación entre los huesos del hombro (húmero, escápula y tórax) puede hacer que el manguito de los rotadores trabaje más de lo debido o en ángulos comprometidos.

Pinzamiento subacromial. Falta de espacio en el hombro

En ocasiones, el llamado «espacio sub-acromial» está reducido. Este espacio está  situado por encima de la cabeza del húmero.  Por este espacio discurre uno de los tendones del manguito, el tendón del músculo supraespinoso. Si este espacio está reducido, al elevar el brazo sobre todo por encima de 90º, el tendón se pinza o se fricciona en exceso. Esto provoca inflamación.

Traumatismo en el hombro

Una caída sobre el hombro, un golpe directo o un movimiento brusco (como al cargar peso repentinamente…) puede provocar una inflamación traumática de los tendones, especialmente si ya existía una debilidad previa. Esta situación requiere atención clínica precoz para evitar complicaciones.

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Por qué los violinistas padecen tendinitis en el manguito de los rotadores

Aunque las causas de la tendinitis del manguito de los rotadores pueden ser comunes a muchas personas, en el violinista adquieren matices propios debido a las exigencias del instrumento. La postura asimétrica, la elevación sostenida del brazo izquierdo y la precisión del gesto técnico  puede favorecer la sobrecarga del hombro.

A continuación, analizamos cómo estos factores actúan específicamente en quienes tocan el violín.

Sobrecarga mecánica en el hombro del violinista

El hombro izquierdo del violinista trabaja de manera continuada.  Mantener el brazo elevado, en rotación externa y con activación muscular constante para estabilizar el violín supone una carga mecánica continua sobre el manguito de los rotadores.

Aunque no haya movimientos bruscos, la tensión mantenida durante horas de ensayo o estudio genera fatiga muscular. Se produce un aumento de la presión sobre los tendones, especialmente el supraespinoso. Cuando la carga supera la capacidad de adaptación del tejido (por incremento de horas de práctica, repertorio exigente o falta de descanso) aparece la inflamación tendinosa.

Movimientos repetitivos del brazo al tocar el violín

La repetición constante de pequeños movimientos del brazo izquierdo mientras se realiza la digitación, somete al hombro a micro movimientos continuos. Cada cambio de posición, cada desplazamiento sobre el diapasón implica un trabajo repetido del manguito rotador para mantener la cabeza del húmero centrada.

Esta repetición, realizada miles de veces al día, puede generar microtraumatismos acumulativos en los tendones. Si no existe una adecuada preparación física, pausas activas o variación en la postura, el tejido pierde capacidad de recuperación y comienza a inflamarse.

Por eso, los movimientos repetitivos son una de las causas más frecuentes de tendinitis del manguito de los rotadores en violinistas

Falta de estabilidad y control del hombro en violinistas

Para que el hombro funcione correctamente, la cabeza del húmero debe moverse bien centrada dentro de la articulación. En violinistas con debilidad escapular, rigidez torácica o desequilibrios musculares, la estabilidad de la cabeza del húmero puede perderse

Cuando el hombro no está bien “centrado”, al elevar el brazo, los tendones trabajan en posiciones menos eficientes y más exigentes. Esto aumenta la fricción interna y la tensión sobre el manguito de los rotadores.

Una escápula poco estable o un control escapulo-humeral deficiente hacen que el manguito tenga que compensar constantemente, favoreciendo la irritación y la aparición de dolor.

Pinzamiento subacromial en violinistas: dolor al elevar el brazo

La postura sostenida y la elevación mantenida del brazo izquierdo pueden favorecer la disminución del espacio subacromial. Esto sucede especialmente si existe falta de fuerza en algunos músculos escapulares o exceso de tensión en otros.

Cada vez que el brazo se eleva para sostener el instrumento, el tendón puede rozar o comprimirse ligeramente. Si esta situación se repite durante meses o años, la irritación se convierte en tendinitis.

Prevención y tratamiento de la tendinitis del manguito de los rotadores en violinistas

Para tratar esta lesión en el violinista y violista, no basta con “descansar el hombro”. Es necesario tratar la causa y optimizar el gesto instrumental para evitar recaídas.

El abordaje debe ser individualizado y adaptado a la fase de la lesión (aguda o crónica). La terapia manual reduce tensión muscular, mejora la movilidad de la articulación y disminuye la irritación tendinosa. Acudir a un Fisioterapeuta Especializado en Músicos te puede ayudar.

Además, en los violinistas (y en los músicos en general) es muy importante el trabajo de control de la escápula. Casi siempre es necesario incorporar a las rutinas de estudio ejercicios de estabilización escapular. Esto asegura una movilidad «sana» del brazo con el instrumento. Por ejemplo, en los casos de pinzamiento del tendón supraespinoso,  activar músculos como el trapecio inferior y el serrato anterior pueden ayudar a reducir el roce.

También será importante el fortalecimiento progresivo de los Músculos del Manguito de los Rotadores, una vez pasada la fase aguda. Se ha demostrado que el trabajo de fuerza muscular estimula la síntesis de colágeno y elastina, es decir, favorece la resistencia y la elasticidad del tendón. Y unos tendones sanos son menos propensos a desarrollar tendinitis.

Hay varias medidas de prevención de la Tendinidis del Manguito de los Rotadores que podemos llevar a cabo. Una de ellas sería hacer un calentamiento específico antes de empezar a tocar.  Otra incorporar pausas activas cada 20-25 minutos de ensayo (Una pausa activa implica dejar de tocar y movilizar los músculos y articulaciones que han estado bajo tensión repetitiva). Deja el violín y mueve los brazos con suavidad en todas direcciones. Otra medida preventiva muy importante sería revisar la técnica y la ergonomía, por si algo de lo que se está haciendo al tocar daña las estructuras tendinosas.

Y si estás con dolor que persiste más de 5/7 días, aumenta al elevar el brazo o empieza a limitar tu práctica musical, es importante realizar una valoración profesional. Cuanto antes se intervenga, más rápida y completa será la recuperación. Un fisioterapeuta especializado en músicos te puede ayudar. ¡Recuerda que tu cuerpo es tu mejor instrumento!

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